B-17 Flying Fortress
Grandes aviones, con bravas tripulaciones. Bombarderos listos para atacar ciudades y factorías. Los cielos de la Segunda Guerra Mundial, el escenario por antonomasia de estos aparatos a los que se dio en llamar “fortalezas volantes”. Diez, quince toneladas en vació. Diez hombres en su interior. Cuatro motores capaces de hacer volar este aparato a diez kilómetros del suelo.
He elegido un par de películas que que ilustran la época y el espíritu de la “crew” de un B-17. Una de la época, de Howard Hawks y con el escenario del Pacífico. Otra más moderna, de 1990. La maravillosa historia de la última misión del celebérrimo bombardero ‘Memphis Belle’, que voló sobre Europa. De paso, hablaremos de William Wyler y de John Ford.









