‘Copia certificada’ (‘Copie conforme’) es la última película del iraní Abbas Kiarostami, director de prestigio entre la crítica oficial y que ha conseguido llevarse con este film su segunda Espiga de Oro (la primera fue por ‘A través de los olivos’ –SEMINCI 1994-). La vi en su momento en una sala comercial, y tomé algunas notas, por si me decidía a discutir la opinión establecida sobre ella.
A pesar del júbilo con que el jurado del Festival de Valladolid acogió esta película, yo me veo en la obligación de ponerle pegas, porque deja mucho que desear, desmereciendo así el valor de la Espiga que se le ha otorgado. Conste que suelo esforzarme en mirar con mayor cuidado allí dónde los que saben más que yo han visto algo importante (como todos, trato de aprender), pero en esta ocasión, me siento desbordado.
El principal escollo de ‘Copia certificada’ parece ser la falta de calidez, el tono duro y esas maneras de documental. Lo siento mucho, pero al igual que el teatro no es lo mismo que la novela, tampoco el documental es cine. Yo no sé si el realizador ignora este punto o es que nos encaminamos hacia una renovación del arte cinematográfico en este sentido. Pero esa es otra historia. Tampoco entro a valorar las semejanzas con ‘Te querré siempre’ y el asunto Rossellini.










