Series para el verano: ‘Dexter’

‘Dexter’: filosofía moral, sangre y conductismo

Me encanta “Dexter”. Sólo puedo expresar alabanzas hacia esta gran serie. Aúna la calidad “cinematográfica” que acostumbran a tener últimamente las series con un entretenimiento comercial. Posiblemente, la mejor serie que se esté emitiendo actualmente (apartaré las aún no catadas por mí “Juego de tronos” y “Boardwalk Empire”, pero pese a ello mantengo mi razonable duda de que lleguen al nivel).

Dexter Morgan es analista forense de día y asesino en serie de noche. Pero no se asusten, es una persona encantadora pese a su psicopatía. Eficiente en su trabajo de salpicaduras sanguíneas, amable con sus compañeros (a los que suministra de ricos pastelillos pavlovianos), con sus amigos, atento y amable con su novia y los hijos de ella (de una tormentosa relación anterior). Todo un “partidazo”… salvo porque es un asesino en serie. Dicotomía que podemos palpar en la magnífica secuencia de títulos de crédito:

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Aún así, no se rasguen las vestiduras aún. Para los escrupulosos diré que Dexter sigue un “Código ético” sugerido por su padre que le obliga a saciar sólo su sed de sangre con asesinos culpables y confirmados. Se convierte así en un atípico justiciero (recordaría a la dicotomía entre el desequilibrado Batman y el carismático Bruce Wayne). Un psicópata no tiene sentimientos, así que el afán de justicia sobra, pero sin embargo “hace Justicia” a los despiadados asesinos sueltos (o “soltados” por el Sistema, gran criticado de la serie por lo que desgranamos del mensaje). Un debate abiertamente planteado, pero de ambiguas respuestas.

Dexter, pese a todo, busca superar su trauma y llegar a ser Humano. Un “Pinocho psicópata”: inocente, encantador, aparentemente apocado pero de increíble iniciativa, eficiencia y tenacidad. Pese a todo, se siente “vacío por dentro”. Su psicopatía, junto con la sombría voz en off que le da Michael C. Hall (muy bien aprovechada en anuncios como el de Dodge)  comentando lo que ve, hace que pongamos en contraste su robótica “inhumanidad” con las personas normales y corrientes -y por tanto pasionales y emocionales- con las que convive… y a las que manipula con facilidad mediante premisas que me recuerdan a la psicología conductista (una determinada acción a cierta persona provoca una estudiada y previsible reacción “humana” en la misma). Causa-efecto. Una negación -o minusvaloración- del libre albedrío que podría recordarnos también a “House of Cards”.

“Dexter” es una serie cuidada, con escenas de gran suspense, mimo en el tratamiento estético y evitando escenas demasiado desagradables en los asesinatos-ejecuciones de Dexter. Muy bien hecha, rodaje intenso y ordenado, argumento y guiones sólidamente construidos, y muy buenos actores escogidos en un gran casting. La recomiendo absolutamente. Es de esas series que enganchan al espectador y, además, empatizan con cierto tipo de gente. Sin pretensiones falsamente “artísticas”, limitándose a contar muy bien una historia rica en matices y de la que se puede extraer mucho jugo, también filosófico, no sólo las pinceladas que he dejado entrever y que son únicamente algunas que me llamaron la atención. Véanla, degústenla, y opinen, es posiblemente lo mejor que hay ahora en sus televisiones.

2011-08-14T09:49:58+00:00 Series|Sin comentarios

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