‘Dexter’: filosofía moral, sangre y conductismo
Me encanta “Dexter”. Sólo puedo expresar alabanzas hacia esta gran serie. Aúna la calidad “cinematográfica” que acostumbran a tener últimamente las series con un entretenimiento comercial. Posiblemente, la mejor serie que se esté emitiendo actualmente (apartaré las aún no catadas por mí “Juego de tronos” y “Boardwalk Empire”, pero pese a ello mantengo mi razonable duda de que lleguen al nivel).
Dexter Morgan es analista forense de día y asesino en serie de noche. Pero no se asusten, es una persona encantadora pese a su psicopatía. Eficiente en su trabajo de salpicaduras sanguíneas, amable con sus compañeros (a los que suministra de ricos pastelillos pavlovianos), con sus amigos, atento y amable con su novia y los hijos de ella (de una tormentosa relación anterior). Todo un “partidazo”… salvo porque es un asesino en serie. Dicotomía que podemos palpar en la magnífica secuencia de títulos de crédito:











