Category Archives: Thriller

Estrenos: ‘Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres’, de David Fincher

Sorprendió la noticia de que David Fincher, aclamado director de obras como ‘El club de la lucha’, ‘El curioso caso de Benjamin Button’ o ‘La red social’, aceptara el encargo de llevar a la pantalla la primera parte de la trilogía del novelista Stieg Larsson. Máxime si tenemos en cuenta que por los cines de todo el mundo se ha paseado el telefilm sueco que sale muy malparado cuando se compara con la superproducción norteamericana de 90 millones de dólares.

Acertó Fincher ubicando la acción en la misma Suecia que describe Stieg Larsson e imprimiendo “negrura” a la historia así como una estética cuidada, más acentuada en el excelente tráiler que en el conjunto de un filme que, como el original, se va a las dos horas y media de duración, lo que resta fuerza a un final que introduce un par de pequeñas y no muy significantes variaciones.

Crítica: ‘The Yellow Sea’, de Na Hong-jin

Es inevitable comparar lo nuevo de Na Hong-jin con su excelente opera prima, ‘The Chaser’, y quizás eso sea un error. Pues aunque en ‘The Yellow Sea’ podemos apreciar muchos aspectos comunes con su predecesora, también son palpables las diferencias. La primera, muy evidente casi desde el inicio, es que se trata de un thriller sin la atmósfera opresiva que envolvía la acción del proxeneta que trataba de dar caza a un sádico asesino de prostitutas. En ‘The Yellow Sea’, su director ha tratado de hacer algo distinto, y no todo funciona.

En dos horas y media de metraje hay tiempo para todo, para lo bueno -que es mucho- y lo malo. Influido por el cine oriental de acción, así como por el cine comercial americano, Hong-jin abandona el realismo descarnado en las escenas más movidas. Así podemos ver persecuciones imposibles o accidentes múltiples con explosión incluida. A eso hay que añadir el tono paródico de ciertas escenas en las que ridiculiza a la policía surcoreana que desentona con el conjunto.

Estrenos: ‘El topo’, de Tomas Alfredson

El topo

‘El topo’ recupera el mejor cine de espías y no tiene complejos en luchar de tú a tú con los principales ejemplos del género en una historia que te mantiene en vilo hasta el final, el cual redondea un gran filme. A grandes rasgos, en la Cúpula del servicio de espionaje británico hay un topo soviético que George Smiley (Gary Oldman) tratará de descubrir.

Primera incursión en el cine británico del director sueco Tomas Alfredson, conocido aquí por la excelente “Déjame entrar”. Reúne un elenco de primerísimo nivel, donde destaca el último ganador del Oscar, Colin Firth, y el posible y merecido candidato Gary Oldman en su mejor papel. Les acompañan Mark StrongTom Hardy -próximo villano de Batman-, Toby Jones o el prometedor Benedict Cumberbatch.

Crítica: ‘Drive’, de Nicolas Winding Refn

Fotograma de 'Drive'

Hemos tenido que esperar hasta finales de año para poder disfrutar de uno de los títulos más potentes de 2011. Presentada en Cannes con nominación a la Palma de Oro y premio al director y alabada por crítica y público, “Drive” es un genuino producto de serie negra, plagado de referencias y guiños a otros mitos del género. Porque, no nos engañemos, la obra del danés Nicolas Winding Refn se merece un sitio en la estantería de culto noir.

“Drive” no dejará indiferente a nadie. Es de esas películas que, desde el inicio, son puro ejercicio de estilo. Ambientada en la actualidad, pero con reminiscencias ochenteras (la chupa del protagonista, la cuidada banda sonora electro de toque retro, las ambientaciones…), N.W. Refn pule las buenas ideas que plasmó en su opera prima “Pusher” y hace de las ralentizaciones un estilo propio para el film. Si bien este recurso podría afectar el resultado final, hemos de señalar que nada tiene que ver con el uso de la misma en “Animal Kingdom”, el otro título imprescindible del año dentro del género.

Crítica: ‘Contagio’, de Steven Soderbergh

Contagio

En plena vorágine de filmes apocalípticos hay uno al que merece la pena echarle un vistazo; aunque solo sea porque nos ofrece lo que su tráiler prometía: ritmo de vértigo al son que marca Steven Soderbergh para contarnos cómo afrontaría el mundo del siglo XXI una epidemia de alta virulencia. Un clima de histeria ciudadana que se contrapone a la calma con que afrontan la situación aquellos que poseen los recursos para salvar a la humanidad. Soderbergh huye de la crítica fácil a las farmacéuticas y con su reparto coral nos muestra un collage del mundo globalizado que nos toca vivir.

El caso Farewell (2009, Christian Carion)

Mi cita de esta semana con las salas comerciales y los estrenos la he tenido con una peli francesa. Una película de espías que se llama ‘El caso Farewell’ y que cuenta uno de los episodios más importantes de salida de información desde la URSS a Occidente de toda la Guerra Fría. Dos hombres pugnan en esta batalla. Un francés, Pierre Froment (Guillaume Canet), que trabaja para una firma occidental en Moscú. Desde luego no es ningún espía, pero su jefe trabaja para la DST y a Pierre le tocara hacer de chico de los recados. El ruso es el coronel Sergei Gregoriev (Emir Kusturica). Decepcionado por el sistema soviético se decide a contrubuir a su final. Para las potencias implicadas (para Mitterand y Reagan) el “affaire Farewell” se convertirá en una misión de altísima prioridad, ya que las informaciones entregadas por Gregoriev son de lo mejor nunca visto.

Así las cosas, Moscú afronta su papel como escenario de esta trama. Un juego entre dos hombres y el poder represor de la Rusia comunista. Ambos arriesgarán mucho, mintiendo a su familia y tratando de esquivar a la policía. ‘El caso Farewell’ parece seguir en algo la senda de ‘La vida de los otros’ (Henckel-Donnersmarck, 2006), demostrando plano a plano las profundas grietas del plan soviético. El miedo a la delación siempre presente, las colas para el abastecimiento, los viejos vehículos, las esculturas castrenses -de cemento y formas poligonales-, aquellos edificios majestuosos y adustos.

El truco final – El prestigio (2006, Christopher Nolan)



No hace mucho que estuve viendo ‘El truco final – El prestigio’ (‘The Prestige’. 2006). Por alguna razón no acudí al cine en su momento y me arrepiento profundamente. Estoy seguro de que hubiera disfrutado el doble en pantalla grande. En fin, que enmendé la falta completando al mismo tiempo la filmografía de Christopher Nolan.

Al reflexionar sobre la obra del realizador británico, he tomado conciencia de que todas las películas de Nolan tienen un mismo ánimo: la obsesión. Le anticipo, querido lector, que estoy preparando un artículo sobre ese aspecto, y compararé a Nolan con otro director de éxito al que también le tira esta temática. Pero vamos a ocuparnos de la crítica de ‘El truco final’.

 

Crítica: Mulholland Drive (2001, David Lynch)

Siempre ha habido directores que han sido, junto con algunas de sus películas, tan aclamados como denostados. En mayor o menor medida, el público suele añadir una reserva especial cuando uno de estos nombres polémicos estrena una película. Ha pasado con muchos, a los que se miraba con cautela por la dureza, atipia o complejidad –o extravagancia- de sus trabajos, y el nombre de David Lynch ha ido especialmente asociado a lo desconcertante.

 

‘Mulholland Drive’ –escrita y dirigida por Lynch- fue en un principio un proyecto televisivo de la ABC, que fue rechazado. Reformado para largometraje, renació dos años más tarde, después de que Lynch fuera apoyado por Alain Sardé y Canal Plus Francia. Ese año de 2001, Lynch ganó el premio al mejor director de Cannes, y una nominación de los Oscar. A pesar de ello, ‘Mulholland Drive’ no echa por tierra, ni muchísimo menos, esa fama de director difícil que atesora el de Montana. Sinopsis: un accidente de tráfico frustra un asesinato. Ella escapa. Se refugia en una casa. A la mañana siguiente, será descubierta por Betty, una joven actriz que acaba de desembarcar en Los Ángeles. Betty decide ayudar a la mujer, que no recuerda nada. En su bolso, fajos de billetes y una misteriosa llave azul. Juntas tratarán de reconstruir los hechos.

Crítica: Cisne negro (2010, Darren Aronofsky)

Las zapatillas negras

 

Miedo, perplejidad, incertidumbre, psicosis. Poder, ambición, perfeccionismo, apoteosis. Una crítica de ‘Cisne negro’ (‘Black Swan’, Darren Aronofsky) debe incluir muchas palabras, pero esas ocho parecen obligatorias. La película que ha seguido a ‘El luchador’ (‘The Wrestler’, 2008) en la carrera del director neoyorkino, siendo angulosa y compleja, se presenta también mejor acabada. La lucha interior de la bailarina que interpreta Natalie Portman hace avanzar la historia de un modo tremebundo, agobiante, pero el conjunto es más sólido que la cinta que interpretó Mickey Rourke.

 

La sinopsis de esta película por momentos caleidoscópica es la que sigue: una compañía de ballet está preparando un nuevo montaje de ‘El lago de los cisnes’. El director ha decidido que la misma bailarina interprete al cisne blanco (Odette, la enamorada de Sigfrido convertida en cisne por el malvado Rothbart) y al cisne negro (Odile, la hija del hechicero que engaña al príncipe para que se case con ella, provocando el suicidio de Odette). Nina (Portman) es probablemente la mejor bailarina de la compañía en estos momentos, la más técnica. Es la indicada para el papel principal, el de cisne blanco, pero su personalidad le impide hacer el papel del negro. La llegada de una competidora, Lily, hará que Nina entre en una espiral de tensión y autoexigencia difícil de soportar.

Crítica: El escritor (2010, Roman Polanski)

Con la muerte en los talones

Es inexcusable hablar sobre ‘El escritor’ (‘The Ghost Writer’, 2010), y no solo porque fuera la triunfadora de los Premios de Cine Europeo, ganando seis de las siete nominaciones, incluyendo mejor película, mejor director, mejor actor y mejor guión –lo que puede considerarse un pleno-, sino porque es, definitivamente, una de las mejores películas de 2010. Para nuestra desgracia, ‘El escritor’ no se ha llevado el Goya 2011 a la Mejor película europea, premio concedido a una película inferior, a todas luces. Veamos de qué va esta historia.

El ex-primer ministro Adam Lang (Pierce Brosnan) está escribiendo sus memorias. El escritor que le ayudaba ha sido encontrado muerto. ¿Suicidio, accidente o asesinato? Ewan McGregor interpreta a un joven escritor al que se le encarga –y él acepta- continuar el trabajo, para lo cual se desplazará a una finca en la costa norteamericana, propiedad de los editores, donde Lang se aloja con su equipo y su mujer. Poco a poco, la tensión aumenta para el escritor, sobre todo a partir del momento en que se filtran noticias sobre la implicación del ex-primer ministro en las torturas a prisioneros. Empieza a notarse el nerviosismo. El escritor encuentra unas misteriosas notas, cuidadosamente guardadas, dejadas por el colaborador fallecido. Las sospechas se adueñan de McGregor.