De esta película se puede hablar largo y tendido. Hay cientos de detalles en los que pararse. ‘La Duda’ es todo un misterio, un problema enredado de miradas confesoras y otras recelosas. A partir de ahí surge la duda. John Patrick Shanley, ganador del premio Pulizter por la obra de teatro en que se basa la película, busca con su trabajo de dirección contenido y cuidadoso ir construyendo un andamiaje que nos eleva tan alto que seremos incapaces de reconocer la verdad.
‘La Duda’ no es una tela de araña. No es ese tipo de película. Más bien es como el cuento del guisante debajo del colchón: la verdad queda amortiguada por el grueso (y hermoso) tapiz de impresiones, sentimientos y signos que, a fuerza de querer ver, tal vez sean falsos.







