Crítica: ‘Elefante Blanco’, de Pablo Trapero

El Padre Darín

Pablo Trapero nunca se despegará del cine social, o de compromiso. Como se quiera llamar, lo cierto es que las películas de Trapero buscan mostrar realidades humanas bien complejas y, las más de las veces, terribles. Repite el ‘starring’ de ‘Carancho’ con Ricardo Darín y Martina Gusman, añadiendo al belga Jérémie Renier (‘El niño de la bicicleta’) para esta historia sobre la pobreza y el amor fraterno.

Lo mejor de ‘Elefante Blanco’ es la naturalidad con la que se cuenta todo. Trapero va mostrando la miseria sin que se note su mano de director. No es como en cintas tales como ‘También la lluvia’, donde sientes constantemente que te quieren vender algo manufacturado, ideologizado. Tal como yo lo veo, en ‘Elefante Blanco’ las cosas son como serían si uno se dejase caer por aquel poblado. Los conflictos, las decisiones… Me resulta honesto y fácil de comprender.

No es menos cierto que esto provoca cierta falta de fuerza narrativa. La película no es capaz de dar respuesta a los frentes que ella misma abre. Se echará de menos un mayor conocimiento de las inquietudes de los dos sacerdotes protagonistas. Lo que calla en este sentido es mucho. No hay teología ni mensaje cristiano específico. Insisto: ‘Elefante Blanco’ es natural. Queda oculto un trasfondo bien interesante que el espectador, ya en su casa, podrá trabajar a su antojo, buscando soluciones a las problemáticas interiores de estos atormentados personajes.

Interesante cinta, no obstante, sobre los pobres, sobre el compromiso con la verdad y con el otro. Mejor de lo que esperaba de antemano, limpia en su dirección, honesta en su planteamiento y tan  abierta que no provocará rechazo ni el no creyente ni en el católico contrario a la Teología de la Liberación.

Trailer ‘Elefante Blanco’

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Un comentario

  1. Sofia Martínez 27 febrero, 2014 en 23:33 - Responder

    Una cinta cruel y conmovedora que vale muchísimo la pena es una excelente propuesta. Elefante blanco es técnicamente maravillosa, con una historia central que invita a la reflexión y al debate, y con diferentes relatos paralelos que, sin ser del todo atrapantes, acompañan correctamente la cruda y muy interesante narración principal. Además es muy accesible yo la pude ver en hbo películas y me ha encantado es una excelente propuesta.

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