Dominó como nadie la temática policial y la judicial
Sidney Lumet, a los 86 años, ha fallecido de un linfoma en la ciudad de Nueva York, su ciudad. Aunque él nació en Philadelphia, sin duda su corazón estaba con esa gran urbe donde rodó tanto. Lumet cultivó con maestría temáticas como la corrupción policial, judicial y política, mirando al crimen a los ojos y explorando las intimidades más truculentas de los hombres. Se adentró en lo más profundo de las ciudades, en las almas de delincuentes y guardianas, y con sus decenas de películas se forjó una verdadera leyenda.
Le toco en suerte una época en la que el cine estuvo en horas bajas. O no tan altas. Sin embargo Sidney Lumet consiguió cintas de denuncia con gran significado social y que son buenas. Aunque algo irregular, su carrera está plagada de películas notables con alguna que otra ‘masterpiece’. Se diga lo que se diga, Lumet fue un director importante.
Su primera película aún conservaba aquello del cine clásico de Hollywood. ‘Doce hombres sin piedad’ fue un éxito sonado, una joya que da gusto ver una y otra vez. Se llevó el Oso de Oro en Berlín y fue nominado a los Oscar. Entre sus mejores cintas encontramos a ‘Serpico’ (1973), donde Al Pacino interpreta al policía Frank Serpico. Una historia real sobre un agente honrado en un departamento de policía podrido. Más adelante colaboraría con Pacino en ‘Tarde de perros’ (1975), una estupenda historia sobre un atraco a un banco -con rehenes-. El 1976, la película que peleó con ‘Rocky’ en los Oscar: ‘Network: un mundo implacable’, una película sobre la televisión, la manipulación y el poder.
En los años 80 nos encontramos con grandes películas como ‘El príncipe de la ciudad’ (1981), excelente relato sobre la corrupción policial. Una obra maestra. Un año más tarde, Sidney Lumet dirigió a Paul Newman en ‘Veredicto final’. Otra buena película, esta vez sobre el mundo de los abogados. La interesante ‘La trampa de la muerte’, con Michael Caine, también se estrenó aquel año.
‘El abogado del diablo’ (1993) y ‘La noche cae sobre Manhattan’ (1997) destacan entre sus títulos de la década de los noventa. Su última película fue ‘Antes que el diablo sepa que has muerto’ (2007) , con Philip Seymour Hoffman, Ethan Hawke y Marisa Tomei.
Directo con oficio y brío, con una mirada única para el crimen, la inmoralidad y cualquier miseria que quepa en el alma humana. Casi cuarenta películas es un buen legado, sobre todo cuando muchas de ellas son capaces de interrogarnos tan directamente. Descanse en paz, Sidney Lumet.












