La gran ilusión: dinero y poder en Hollywood

Hace unas fechas se entregaron los premios Oscar. Cada vez que llega ese acontecimiento singular podemos ver un baile de estrellas, con sus vestidos y su elegancia. Hacemos quinielas, se escriben crónicas sobre lo que dio de sí la gala en el Kodak. Pero hay algo más real y quizás más importante, ya que es la base de todo lo demás: el dinero, la industria.

Con gran tino y una planificación francamente interesante, el periodista de investigación Epstein hace una disección de esa fábrica de sueños que siempre ha sido Hollywood en su libro ‘La gran ilusión: dinero y poder en Hollywood’ (‘The Big Picture: Money and Power in Hollywood’, 2000).

Cuenta Epstein cómo hubo unos pioneros que comenzaron aquella locura. Personas que apostaron por aquel nuevo invento del cinematógrafo, dejándose la piel e invirtiendo su dinero. A algunos las cosas les fueron bien, y entonces nació Hollywood, el mundo de los mundos. Gracias al dinero y la pericia de unos y otros hoy hablamos de los años dorados del cine.

Las cosas han cambiado mucho, muchísimo, desde que un puñado de compañías dominaran todo, desde producción a salas de exhibición y contratos de técnicos y actores. Aquellas “ocho grandes” (20th Century-Fox, Columbia, Metro–Goldwyn–Mayer, Paramount, RKO, United Artists, Universal, Warner Bros.) controlaban la industria en los años dorados de Hollywood. Cada estudio tenía sus propias estrellas (funcionaba el llamado ‘Star-system’) y no había más forma de ganar dinero que meter a esos rostros bellos y famosos en grandes historias que llevasen a los espectadores a las salas.

Poco a poco, todo fue cambiando en aquella ciudad californiana, lugar de peregrinación de miles de personas del mundo entero. Llegaron las leyes antitrust, los pleitos, el Código Hays y la caza de brujas de McCarthy. Los contratos blindados dieron paso a las agencias. Todo ello afectó tanto como una huelga de obreros podía condicionar la producción de automóviles en Detroit. Pero los sueños son poderosos, y los americanos querían seguir soñando. Había que cambiar las estructuras para seguir con el negocios.

Y llegó la televisión. La gente empezó a quedarse en casa, y los beneficios fueron mermando ligeramente. Más tarde, los japoneses y las empresas de refrescos asaltaron los estudios. Coca-Cola compró Columbia y Matsushita Electric abordó Universal. El mercado se abrió. Gulf+Western, Sony, Seagram, Viacom o la News Corporation del magnate Rupert Murdoch son algunas de las empresas protagonistas del cambio. Los estudios de antes fueron absorbidos, los grandes productores sustituidos por ejecutivos. Fusiones, cuentas de resultados y nuevas formas de negocio.

La televisión por cable, el DVD, los juguetes para las cadenas de comida rápida, las camisetas y los discos de bandas sonoras. Sin olvidarnos de los parques de atracciones, claro. Hoy día las productoras solo consiguen una pequeña parte de sus ingresos con la exhibición en cines.

Todo el proceso es contado con detalle por Edward Jay Epstein en su libro ‘La gran ilusión: dinero y poder en Hollywood’. Muy recomendable para todo aquel aficionado que desee conocer un poco más sobre uno de los negocios más importantes del mundo.


EPSTEIN, Edward Jay: La gran ilusión: dinero y poder en Hollywood. Barcelona: Tusquets, 2007. 392 páginas. Precio: 19,00 euros, aprox.

 

2011-03-05T16:18:37+00:00 Libros|Sin comentarios

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