562689_496735487068042_1607204033_n

El cineasta danés Nicolas W. Refn siempre se ha caracterizado por realizar apuestas visuales un tanto arriesgadas. Desde sus inicios con ‘Pusher’, jamás se ha resignado a que su trabajo pasara desapercibido y quedara sepultado por la trama. Aquí, más de lo mismo y de manera más evidente. ‘Solo Dios perdona’ es un producto típicamente suyo, pura consecuencia del éxito cosechado con ‘Drive‘.

Violencia al estilo del cine oriental, una katana y thai boxing es de lo poco que uno saca en claro de un filme vacío, sin sentido, inverosímil, solo preocupado por su refinado aspecto visual en detrimento de una buena historia o, simplemente, una historia. Porque no nos engañemos, en ‘Solo Dios perdona’ el guion brilla por su ausencia y todo queda supeditado a las artes de su director.

Y claro, aquí llega la tremenda decepción que depara esta película para quienes creíamos que ‘Drive’ supondría el punto de inflexión en la arriesgada y prometedora carrera de Nicolas W. Refn a quien es esta ocasión no le salva ni un Ryan Gosling tan parco en palabras como en gestos ni una Kristin Scott Thomas en un pretencioso papel de malvada de cuento. Eso sí, la iluminación, la fotografía y numerosos planos -otros no van a ninguna parte- merecen su reconocimiento.

Tráiler de ‘Solo Dios perdona’

[youtube id=AN4I4tWJFrw]