Crítica: ‘Anna Karenina’, de Joe Wright

x950

Una inconfundible estética teatral caracteriza esta enésima adaptación de la célebre novela homónima de León Tolstói. Una estética que embarga al espectador en un arranque pletórico, aunque chocante, de la que su director se desprende a su antojo según le conviene. Aun así, el teatro lo inunda todo y no se circunscribe al mero escenario, sino que trasciende en busca de la zona de poleas o del patio de butacas, un poco en sintonía con ese concepto del teatro envolvente del que Charlie Kaufman hacía una obsesión en ‘Synecdoche, New York’ (2008).

Keira Knightley regresa al género romántico y palaciego con la seguridad que le aportan sus trabajos previos con Joe Wright. En cierto modo, a caballo entre ambos. Imposible no comparar lo radiante que se muestra su Anna Karenina con su papel en ‘Orgullo y prejuicio’ (2005), o el dolor que siente su princesa rusa con el que le perseguía en ‘Expiación’ (2007). Y todo por amor, tema sobre el que pivota ‘Anna Karenina’ mientras da pábulo a hablar de la corte en tiempos de los zares, incluso con sus vocablos franceses, y de los postulados de la alta sociedad donde la imagen cobra vital importancia y las falsas sonrisas que tan bien borda Keira Knightley son el pan de cada día.

Crítica: ‘R3sacón’, de Todd Phillips

 image_001

La vergüenza que se siente como espectador viendo ‘R3sacón’ puede que solo sea comparable con la que tiene que haber pasado Bradley Cooper, de largo el actor protagonista de este cuarteto -Justin Bartha y Ken Jeong se disputan la úlitma plaza de este peculiar póquer- que mejor ha sabido montárselo en el cine dramático, en esta innecesaria tercera parte de lo que en su día surgió como una gran idea. En esta ocasión, las risas apenas duran un cuarto de hora.

‘R3sacón’ parece hecha con desgana. Casi tanto como su insulso, prefabricado y soporífero guion. La primera escena -terrible- es un perfecto anticipo de la siguiente hora y media que, en un principio, parece diseñada para mayor gloria del personaje de Zach Galifianakis, el más divertido y ocurrente de cuantos han pasado por esta trilogía que se cierra de la peor manera posible.

Crítica: ‘Turistas (Sightseers)’, de Ben Wheatley

76248_423187804410652_368232996_n

En su tercer largometraje Ben Wheatley nos lleva de viaje por el interior de Inglaterra en una road movie que tiene mucho de psicópata por gracia de una aparentemente entrañable pareja que desata su lado más perverso y amoral como excusa para disfrutar de unas vacaciones atípicas con un final muy acorde a lo visto en la pantalla y que eleva la nota de esta curiosa película.

Ben Wheatley es un director que se ha ganado un nombre dentro de la escena independiente británica. Su especialidad: la comedia, los crímenes, el terror y el thriller. De hecho, ‘Turistas‘ es, básicamente, una comedia salpicada de sangre y crímenes. Y ojo a la hemoglobina, porque Wheatley se corta muy poco; más bien, se recrea con ella.

Crítica: ‘Synecdoche, New York’, de Charlie Kaufman

syn4

Como todo lo que pare Charlie Kaufman, es compleja. Esta más si cabe. Su primer trabajo como director adolece de los mismos fallos que algunos de sus guiones -a excepción de ‘Olvídate de mí’- que presentan unos personajes muy interesantes en un prometedor inicio aderezado con pequeñas dosis de humor hasta que el mundo que propone Kaufman se abre paso en la cinta y todo deja de tener sentido.

Hay numerosos defensores de este tipo de cine, tan particular del artista neoyorquino, que hace pensar y obliga al espectador a replantearse a cada momento qué es lo está presenciando, así como a reubicar sus concepciones espacial y temporal para tratar de entender lo que ocurre. Y en ‘Synecdoche, New York’ lo que sucede es que Philip Seymour Hoffman es un hipocondríaco director teatral atormentado con el éxito que con el dinero obtenido por un premio pretende realizar su obra cumbre.

Crítica: ‘Tropa de élite 2′, de José Padilha

tropadeelite2

Las claves vistas en su debut en la ficción, ‘Tropa de élite’, vuelven a lucir en esta secuela de aquel retrato de la guerra mantenida entre la policía y los narcos en las favelas. La primera parte se centraba en ello, así como ‘Ciudad de Dios’, la obra maestra del género, optaba por enseñarnos la vida de los inocentes entre tanta maldad. ‘Tropa de élite 2′ va más allá y toca todos los palos.

José Padilha, ya reclutado por Hollywood para dirigir el remake de ‘Robocop’, no ha logrado colocar su, hasta la fecha, mejor trabajo en nuestra cartelera. El DVD ha puesto fin a más de dos años de espera. En esta ocasión la batalla de las favelas involucra a la policía corrupta, la política, el activismo y el periodismo, si bien estos dos últimos aspectos apenas los roza, para mostrar un fresco de la realidad brasileña con clara inspiración en ‘The Wire’.

Los Becarios, la entrevista de trabajo en Google

Los Becarios

El próximo 28 de junio llega a los cines españoles Los Becarios, una comedia escrita por Vince Vaughn que trata de dos amigos cuarentones a los que echan de su trabajo. Convencidos de que se han equivocado en sus carreras deciden presentarse a becarios en una dotcom (Google) y empezar de nuevo. La locura comienza cuando Vaughn y Wilson compiten para conseguir el puesto con listillos jovenzuelos de 22 años.

Crítica: ‘El cosmonauta’, de Nicolás Alcalá

 

vlcsnap-8155062

Vaya por delante el reconocimiento a la valentía de estos jóvenes por intentar hacer algo que hasta que llegaron ellos parecía impensable en este país. Si los medios hablan de crowdfunding, en parte, es gracias a ellos que han logrado engatusar a más de 4.000 internautas, cinéfilos, productores en potencia, para hacer realidad una película de vocación internacional y ansias por sentar las bases de un nuevo cine autosuficiente. Otra cosa es la calidad del producto.

 

El arranque es más que esperanzador. Y ese es el problema: pone las expectativas muy altas. Lo que viene después, por desgracia, va en caída libre hasta no encontrar paracaídas que amortigüe el tortazo artístico más que cuando la pantalla se funde a negro para dar paso a los títulos de crédito. Es una pena, pero es lo que hay. Esa sensación de cuánto se podría haber hecho con un mejor guion, con una historia que aprovechara el incomparable marco soviético y el de la carrera espacial, es la que el espectador se lleva.

 

Crítica: ‘Killer Joe’, de William Friedkin

 

stills-10

Con un considerable retraso desde que fuera bien recibida en el Festival de Venecia de 2011, nos llega en DVD un título algo inclasificable dentro del cine negro, con su punto humorístico y su provocación y perversión intrínseca, en que el protagonista absoluto es quien da nombre a la película, interpretado por un Matthew McConaughey en estado de gracia, perfecto para un papel que oculta tras su impecable fachada una bestia que palpita por aparecer.

 

El guion de Tracy Letts muestra claras influencias de ese genio de la novela negra llamado Jim Thompson, más allá de que la acción transcurra en el mismo Texas que el de ’1280 almas’ o ‘El diablo dentro de mí’. Joe bien podría ser otro personaje creado por el escritor, un tipo que encierra psicopatía pura tras una digna apariencia, al estilo del Lou Ford al que dio vida Casey Affleck bajo la batuta de Michael Winterbottom.

 

Crítica: ‘La caza’, de Thomas Vinterberg

photo_01

El cine danés estuvo de enhorabuena el año pasado. A ‘Un asunto real’ se unió ‘La caza’, aunque fue la primera la elegida para representar al país nórdico en los Oscar. Errónea decisión. ‘La caza’ devuelve a la palestra a su director, Thomas Vinterberg, bastante alejado de aquel movimiento Dogma 95 que él fundó junto a Lars Von Trier. Se agradece por la profundidad y serenidad de sus planos en un ambiente algo más que hostil.

En ‘La caza’ Vinterberg se lanza al espinoso mundo de los abusos sexuales a niños con el aval de un robusto guion, un actor de talla mundial (Mads Mikkelsen) y una dirección precisa para diseccionar los instintos humanos y ponernos en la piel de un profesor de guardería acusado por una de sus alumnas de haberle mostrado cierta parte de su anatomía. Claro que la niña en cuestión será la hija de su mejor amigo. El cóctel no sería tal si todo esto no ocurriera en una pequeña localidad donde los rumores vuelan y los nombres llevan rostros asociados.

Crítica: ‘To the Wonder’, de Terrence Malick

 

photo_06

‘To the Wonder’ es puro Malick. Infumable. Pendiente de crear poesía en detrimento de narrar una historia. Todos sus tics se aglomeran en este trabajo y de ahí no puede salir nada bueno. Los planos, bellos, son los esperados, pero eso no hace una película que en esta ocasión va sobre el amor, el matrimonio, el desenamoramiento, la nostalgia de la pareja feliz y la mística que acaba por inundarlo todo para desgracia del espectador.

 

Coincidían los intérpretes de este filme en que carecían de seguridad al dar vida a sus personajes, que el único que parece saber lo que busca es el director, Terrence Malick, venerado y odiado a partes iguales. Tienen razón; si alguien es capaz de dar sentido a esta amalgama pretenciosa ese debe de ser su creador.