‘The Artist’, ¿caballo ganador?

Ha sido nominada para ganar el Oscar a la Mejor película de 2011. Diez nominaciones en total. ‘The Artist’ tiene un enorme potencial para llevarse al galardón. Analizaremos brevemente sus mayores virtudes y sus más preocupantes rémoras. El saldo parece más que positivo. Es muy probable que ‘The Artist‘ logre alzarse victoriosa. Ha gustado mucho a quien la ha visto. Ha emocionado a la crítica y al público con su mudo homenaje al cine.

‘The Artist’ es ante todo una maravillosa película. Posee una estética hermosa, dulce y alegre pese a la adversidad con la que se topa su protagonista, George Valentin. Este actor de éxito, representante máximo de una época muda, la de los años veinte, en la que la gente vibró con las peripecias de estos héroes de la pantalla, galanes todos. Vamos con los pros y los contras:

Estrenos: ‘Los descendientes’, de Alexander Payne

Parafraseando a su protagonista, las tragedias en Hawaii no son menos duras pero, bajo la óptica de Alexander Payne, el drama se hace más llevadero. Un film que sigue la estela de ‘Entre copas’ -aunque aquí el trasfondo es mucho más trascendental-, administra con maestría los tiempos y suministra los toques cómicos con cuentagotas, muy lejos de la saturación a la que la industria recurre generalmente.

Es, posiblemente, la obra más redonda de su director. A ello ayuda la compleja interpretación de George Clooney, llena de matices que le hacen merecedor de los premios y nominaciones que acapara estos días. Quién habría dicho hace más de quince años que el doctor Doug Ross de ‘Urgencias’ llegaría a ser un actor de postín y, además, un reputado y sólido director. Es justo reconocer el trabajo de Clooney, que sale airoso de su encarnación en padre cornudo desconocedor de sus hijas: la niña rebelde y la adolescente, interpretada por Shailene Woodley, descubrimiento del filme.

Crítica: ‘La dama de hierro’, de Phyllida Lloyd

Viendo el trailer y conociendo que la directora tiene como antecedentes cinematográficos ‘¡Mamma mía!: la película’, no albergaba sino una pequeña esperanza de ver una buena película. ‘La dama de hierro’ no lo es. Hay muchas razones para afirmar esto, y no nos debe eclipsar la actuación de Meryl Streep ni la poderosa figura de Margaret Thatcher. Son, sin duda, dos ganchos de gran tamaño, pero al cabo estos activos se convierten casi  en lastres, dejando al espectador con cara de “lo que hubiera podido hacer alguien talentoso con estos recursos”.

Hay grandes nombres que merecen un biopic. De hecho, cada año asistimos a un buen número de estrenos de este género, aunque yo no me atrevería a llamar biopic a ‘La dama de hierro’. Si en efecto lo es, malo. Estas maneras destartaladas de contar la historia de alguien no son propias de un director serio. ‘La dama de hierro’ no pasa de ser un videoclip, recordatorio de lo que fue la vida de Thatcher y muestra cansina de cómo su demencia la ha convertido en una pobre anciana.

Crítica: ‘The Yellow Sea’, de Na Hong-jin

Es inevitable comparar lo nuevo de Na Hong-jin con su excelente opera prima, ‘The Chaser’, y quizás eso sea un error. Pues aunque en ‘The Yellow Sea’ podemos apreciar muchos aspectos comunes con su predecesora, también son palpables las diferencias. La primera, muy evidente casi desde el inicio, es que se trata de un thriller sin la atmósfera opresiva que envolvía la acción del proxeneta que trataba de dar caza a un sádico asesino de prostitutas. En ‘The Yellow Sea’, su director ha tratado de hacer algo distinto, y no todo funciona.

En dos horas y media de metraje hay tiempo para todo, para lo bueno -que es mucho- y lo malo. Influido por el cine oriental de acción, así como por el cine comercial americano, Hong-jin abandona el realismo descarnado en las escenas más movidas. Así podemos ver persecuciones imposibles o accidentes múltiples con explosión incluida. A eso hay que añadir el tono paródico de ciertas escenas en las que ridiculiza a la policía surcoreana que desentona con el conjunto.

Programa doble: Fortalezas volantes

B-17 Flying Fortress

Grandes aviones, con bravas tripulaciones. Bombarderos listos para atacar ciudades y factorías. Los cielos de la Segunda Guerra Mundial, el escenario por antonomasia de estos aparatos a los que se dio en llamar “fortalezas volantes”. Diez, quince toneladas en vació. Diez hombres en su interior. Cuatro motores capaces de hacer volar este aparato a diez kilómetros del suelo.

He elegido un par de películas que que ilustran la época y el espíritu de la “crew” de un B-17. Una de la época, de Howard Hawks y con el escenario del Pacífico. Otra más moderna, de 1990. La maravillosa historia de la última misión del celebérrimo bombardero ‘Memphis Belle’, que voló sobre Europa. De paso, hablaremos de William Wyler y de John Ford.

Destripando los Goya 2012 (II): los triunfadores

 

Analizamos las nominaciones a los Goya 2012

Viene de ‘Destripando los Goya 2012 (I): los perdedores:

No todo es tan terrible. Nadie se ha atrevido a toser a los candidatos a mejor actor. Estaban cantados. Quizás, solo podía bailar el puesto de Daniel Brühl. A él no ha podido acompañarle su compañera de reparto Claudia Vega. ¿Por qué? Por ser demasiado pequeña. Sí, en un año en que los niños actores no se han prodigado mucho, esta joven revelación tendrá que ver la gala desde casa, a no ser que entre tantas nominaciones que ha pescado su película (‘Eva’) alguien le ceda un asiento. Ahora en serio, ¿no podría hacer la Academia una excepción? Parece que hay que reconocer el trabajo de los adultos profesionales a costa de los niños. Hasta que estos se alcen y reclamen el Goya para los menores de 16 años que, por cierto, no tendría nada de descabellado.

Y de nombres propios va el asunto, porque Julián López ha vuelto a toparse con los académicos. Con “No controles” no contábamos especialmente para unos premios así, pero su personaje de Juancarlitros está entre los más memorables de la comedia española. También lo está su papel en “Que se mueran los feos” y acabó igual que este año. Parece que los chicos de Museo Coconut, él y Carlos Areces, no son del agrado de la Academia. Que bien podría ser envidia, pues vienen de la tele, hacen un humor surrealista con una legión de seguidores que repiten sus tontunas y encima son capaces de bordar sus papeles en el cine. Pero no, ¿envidia? ¿En España? No lo creo, no.

Destripando los Goya 2012 (I): los perdedores

Analizamos las nominaciones a los Goya 2012

En otro artículo analizaremos las posibilidades de cada candidatura, pero hoy toca poner patas arriba la lista de nominados, que  es mucho más divertido. Al fin y al cabo, todos hacemos nuestras quinielas mentales y, por tanto, nos sentimos traicionados cuando la Academia no comparte nuestros gustos. Por suerte, ocurre todos los años.

Para empezar dediquemos un minuto de gloria a las películas olvidadas o marginadas. La gran perdedora, de largo, es uno de los trabajos con mejor respuesta por parte del público y de la crítica. Ni siquiera ser un director reconocido le ha valido a Jaume Balagueró para acumular nominaciones por su contundente muestra del mal en estado puro, ‘Mientras duermes’. Luis Tosar será su única -e indiscutible- representación. Ni la pedrea del apartado técnico le ofrecen al bueno de Jaume que, para colmo, ha rodado su mejor película. No le dejan otra que regresar al cine de terror palomitero.

Crítica: ‘Moneyball’, de Bennett Miller

Rompiendo las reglas del ‘baseball’

La última película del director de ‘Truman Capote’, Bennett Miller, me ha gustado mucho. Es también la última película del recién oscarizado Aaron Sorkin (‘La red social’, Mejor guión adaptado), que ha trabajado esta historia real con otro dueño de una estatuilla, Steven Zaillian (‘La lista de Schindler’, Mejor guión adaptado). ¡Vaya dos piezas! Papel protagonista para Brad Pitt  y uno de reparto para Philip Seymour Hoffman (ganador del Oscar a Mejor actor por ‘Truman Capote’, la anterior cinta de Bennett Miller). Un grupito competente para una película de lo más interesante.

 

¿Qué es lo que cuenta ‘Moneyball’? La historia de Billy Beane, ex-jugador de béisbol y ahora mánager de los Oakland Athletics. Tras una racha de fiascos, el equipo afronta la nueva temporada sin mucha esperanza. Falta dinero, fundamentalmente. Beane, interpretado por un sustancial Brad Pitt, da entonces con un economista especialista enSabermetrics”, Peter Brand. Juntos pondrán de manifiesto, con tozudez y echando el resto, que se puede reinventar un deporte cuyas reglas llevan escritas muchas décadas. Y dicen algo más: que lo importante es mantenerse en los principios en los que uno cree, y no ganar o perder partidos.

Nuevos directores: Na Hong-jin

Esta semana llega a nuestras pantallas “The Yellow Sea”, reválida de su director Na Hong-jin, quien en 2008 firmó uno de los debuts más impactantes de los últimos tiempos con la imprescindible “The Chaser”. En esta ocasión repite la fórmula que tanto éxito le deparó, aclamada en festivales como Cannes o Sitges, e, incluso, repite la pareja de actores principales, solo que esta vez intercambian sus papeles de bueno y malo. O de mejor y peor, pues son personajes tan oscuros que es difícil delimitar su bondad de forma categórica.

 

Su opera prima fue relegada al estreno en DVD en nuestro país. Producto de su éxito de crítica y público, ahora podremos disfrutar del nuevo trabajo de Hong-jin, llamado a convertirse en director de culto y referente en Corea del Sur, desbancando a precursores del género como Park Chan-Wook (“Old Boy”) e inspirando a otros compatriotas como Kim Ji-Woon. A día de hoy, Hong-jin es el mejor exponente del cine asiático visceral, que roza el gore, pero que mantiene un excelente pulso narrativo, amén de unas persecuciones y coreografías de acción propias del mejor cine americano.

Crítica: ‘El estudiante’, de Santiago Mitre

Tiburones y tuercebotas

'El estudiante', película de Santiago Mitre

‘El estudiante’ fue una de las películas más reconocidas es el último Festival de Gijón. Mejor película (ex-aequo), Mejor guión y Premio del Jurado Joven. Con estos mimbres, no nos ha de extrañar cuando nos digan que esta cinta argentina es manifiestamente mejorable; no sea porque Gijón sea un desastre, sino porque los festivales de cine rara vez dan en el clavo. Hecha esta salvedad, paso a comentar la película.

Un joven llamado Roque, después de unos cuantos intentos fallidos en el mundo universitario, se matricula en algo así como Ciencias Políticas. Buenos Aires. Aquella facultad es la cuna del ‘pinchauvismo’, oiga. Alborotados estudiantes, engreídos, batalladores. El tal Roque, nuestro protagonista, va y viene. Vive la vida universitaria moderna, consistente en salir de fiesta, consumir sustancias y mantener tempestuosas relaciones sexuales. Hasta que un día conoce a Paula, una profesora militante que le introduce en el mundo de la política. La perdición de Roque será conocer a Acevedo, un ex-político que ahora ejerce el proselitismo académico. Roque se siente atraído por este mundo de enjuagues, traiciones y arribistas.